martes, mayo 03, 2011

Al borde del abismo...

Aunque hace rato no escribo nada sobre opinión al respecto de cosas de la actualidad nacional, confieso que pensé en dar un compás de espera al Presidente Santos. Obviamente no voté por él, ya que representaba el continuismo del uribismo, esa amalgama extraña de pensamientos y prácticas maquiavélicas que subordinaron los principios éticos, morales y hasta la ley (amañada al gusto del ejecutivo), para perpetuarse en el poder y para que unos pocos ganaran mucho dinero.

No se pueden desconocer, por supuesto, los logros de la administración Uribe, pero no se puede pasar por alto que estos se hicieron a costa de actos reprobables y censurables: persecuciones políticas a través de la policía secreta DAS; que se asesinaran jóvenes cuyo delito era ser pobres o campesinos y presentarlos como positivos de combates contra las guerrillas; a fingir desmovilizaciones de grupos armados ilegales y luego negar sistemáticamente que el fenómeno paramilitar continuaba; a privilegiar amigos, terratenientes, grandes propietarios, grandes empresarios, etc, a la hora de asignar subsidios cuyo fin era reactivar el campo y proteger a los pequeños propietarios agrarios; en fin... la lista es larga.

El ex ministro de salud Palacios
No es raro que esta administración haya destapado tantos escándalos relacionados con corrupción, de los cuales ya uno no sabe cuál es peor. Las millonarias cifras en que se asaltó el erario y que terminó en bolsillos particulares son supremamente escandalosas. Solo con los hallazgos realizados en el tema de salud y la tenebrosa connivencia entre funcionarios públicos del Minprotección, el FOSYGA y EPS e IPS van más allá del simple escándalo. Es criminal. Hay todo un cartel que desde las sombras maneja los recursos y niega o acepta procedimientos a favor de las empresas y no de los pacientes. Revisada una muestra que cubre apenas el diez por ciento de los movimientos de 2009 al 2010, el desfalco va por más de 30 mil millones de pesos.

¿Cuántas personas han muerto por esperar en las salas de urgencias, sin ser atendidos siquiera, cuántos fueron trasladados de hospital a hospital porque las EPS no querían asumir los costos? Aquí, más que de plata, estamos hablando de vidas y familias destruídas por esa mafia insensible y por la omisión complaciente de las entidades públicas encargadas de vigilarlas. Ni siquiera puede uno pensar en lo que se puede hallar en cifras en el periodo 2002-2009.

El ex presidente Uribe
Pero nada de esto realmente debería extrañar. Cuando el fin objeto de los líderes de una nación y de una sociedad entera es enrriquecerse sin importar el cómo, el fango moral invade todo ámbito de la vida, empezando por la ruptura de las familias. Si los líderes de una nación no solo dan ese ejemplo, sino que despotrican en público de la manera más desobligante en contra de los ciudadanos que, en ejercicio del deber ciudadano de vigilar la función pública, denuncian irregularidades, y si los líderes descalifican a las autoridades judiciales por sus legítimas investigaciones, y si además tuercen el derecho a su propia conveniencia, ¿Qué otros frutos se pueden cosechar?

Estos pasajes me parecen atinados para reflexionar al respecto, ya que señalan que si nos empezamos a afanar por solo enrriquecernos, cualquier precio se nos hace pequeño. ¿Que para tener el contratico hay que pagar un porcentaje? ¡No importa! ¿Que para ser electo y poder echar mano al erario solo necesito hacerme el loco con el accionar de tal o cual organización armada ilegal? ¡Hágale, mientras no sea yo quien lo haga!:

"... los que sólo piensan en ser ricos caen en las trampas de Satanás. Son tentados a hacer cosas tontas y perjudiciales, que terminan por destruirlos totalmente. Porque todos los males comienzan cuando sólo se piensa en el dinero." 1 Timoteo 6:9-10

"Ningún esclavo puede trabajar para dos amos al mismo tiempo, porque siempre obedecerá o amará más a uno que a otro. Del mismo modo, tampoco ustedes pueden servir al mismo tiempo a Dios y a las riquezas." Mateo 6:24
El dinero en sí mismo no es malo. Y no es malo tampoco desear mejorar el nivel de vida propio, de la familia y de los hijos. Lo terrible es cuando, para lograr esto, no nos importa entonces lo que sea necesario hacer. De hecho, cosa curiosa, en la Biblia se nos habla de un camino mejor para lograrlo:
"Todo el que quiera ser sabio debe empezar por obedecer a Dios.
Pero la gente ignorante no quiere ser corregida ni llegar a ser sabia."
Proverbios 1:7
La histórica reanudación de las relaciones con Venezuela, logradas por el Presidente en su primera semana de gobierno
En cuanto al gobierno del actual Presidente... Creo que nos ha sorprendido gratamente. El cambio de estilo de "patrón de finca", incendiario, pendenciero y desobligante al que nos tenía habituados el ex presidente Uribe, al que distingue al actual Presidente es más que bienvenido. Su reorientación en cuanto a política exterior y la normalización de relaciones con Venezuela y Ecuador nos ha vuelto a integrar con la región. Hay aceptación oficial de que efectivamente los paras siguen delinquiendo y son una preocupación de seguridad nacional (el gobierno anterior por todos los medios negó la existencia del conflicto después de la "desmovilización" para). La aprobación de la histórica Ley de Víctimas, promovida personalmente por el Presidente Santos, que tanto torpedeó Uribe. El destrabe de la elección de la Fiscal General y el restablecimiento de las relaciones con las Cortes y el Poder Judicial son más que significativas. Se han adelantado investigaciones contra la corrupción que tiene a muchos funcionarios uribistas tras las rejas, como las del AIS, o las de Salud ahora, y qué refrescante es ver cómo el Presidente no ha salido a defender a estos señores y a despotricar contra la justicia, como lo hacía Uribe todo el tiempo.

No, no me gustaba Santos como candidato. No, no me gusta Santos como Presidente. No, menos me gusta que de todos modos en muchas cosas hay continuismo con el legado uribista, como la propuesta de educación superior. Pero me preguntaba por qué de repente ya no me disgustaba tanto, y ahora lo sé: porque a final de cuentas no resultó ser un títere del ex presidente, que rabioso trina y truena, lanza diatribas y venenos desde su Twitter, mientras en USA y Francia los académicos le cierran las puertas de las universidades como docente. Si, Santos no resultó ser el bobo útil de los mandados del amargado Uribe.

Y solo por eso, y por estas otras razones, ha estado gustandome Santos como Presidente.


NOTA:
El título de esta entrada lo puse recordando uno de los chistes más recordados sobre Turbay: Estaba este dando su discurso de despedida de la Presidencia, y dijo, trémulo de emoción [y más gangoso si cabe]: "cuando recibí el gobierno, el país se encontraba al borde del abismo. Hoy me complace anunciarles a mis compatriotas, que con nuestra administración, hemos dado un paso adelante". No sé si la anécdota es apócrifa, pero el chiste es muy bueno, considerando el nefasto legado que nos dejó, y el obvio paralelismo que se puede hacer con Uribe y su legado. Aunque para ser justos, Uribe fue superior a Turbay. Más autoritario, más corrupto, más pragmático.

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