jueves, septiembre 17, 2009

La Marca País

Colombia es pasión... Esta es una de las estrategias de mercado mediante la cual se pretende posicionar la llamada "marca país", impulsando al país a través de publicidad comercial y, como una de varias consecuencias, generando deformaciones sobre lo que realmente somos a nivel social, político y cultural, no solo en el exterior sino a nivel nacional, quedando atrapados virtualmente en lo que la autora de este artículo denomina "país ficción". La Diseñadora de Comunicación Gráfica y docente e investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana de México Julia Vargas Rubio escribe este interesante ensayo en el sitio web Foro Alfa, en el cual reflexiona alrededor de la conveniencia de la creación y uso de marcas país.
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La marca país | Por: Julia Vargas Rubio

Un efecto de la globalización que está promoviendo la degradación de la comprensión de la complejidad de las relaciones sociales, y que genera desorientación y confusión en las posibilidades de acción del diseño.

Un efecto de la globalización en el campo del Diseño en general y de la Comunicación Gráfica en particular, es la preocupación de relacionar y representar a los bienes y a los servicios a través de imágenes visuales que induzcan hacia la construcción de significados acerca de ellos, a fin de agregarles valor y así incrementar los niveles de venta.

Actualmente es común referirse al fenómeno como «Branding», término del idioma inglés con el que es nombrado el conjunto de actividades orientadas al desarrollo de instrumentos que proveen un sistema de identidad a un bien o servicio con el objeto hacer posible su posicionamiento en el mercado. Uno de los elementos de este sistema es la creación de una imagen visual.

En la era global, el reordenamiento de las relaciones económico-políticas entre los bloques y los países del planeta dieron paso a la concepción del mundo como a un conjunto de mercados que pueden y deben ser conquistados. ¿Por quién? Por aquellos, de cualquier parte de ese mundo, que ofrezcan cualquier cosa susceptible de ser convertida en mercancía.

La apertura de nuevos mercados llega hoy hasta lo que se denomina «marca-país», concepto basado en el supuesto de que un país, para poder ser competitivo, no puede asentar su prestigio en su herencia sino que necesita crearlo, y para ello es preciso que se contemple a sí mismo como un producto más dentro de la dinámica mercantil —con características específicas, pero un producto al fin y al cabo—, que es necesario poner a competir bajo las reglas del mercado. Esta postura es resultado de una manera de comprender la realidad en la que las dinámicas mercantiles son el eje del funcionamiento de las relaciones sociales...

Leer el articulo completo en FOROALFA

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Sobre las consecuencias y temas de reflexión propuestos por la autora al final de su artículo, así como a la deformación de la percepción de lo social, lo político y lo cultural al subordinarlo ante la imperiosa necesidad de "vender" y "posicionar" la marca-país, no me queda más que citar a Pablo, cuando le escribe a su antiguo discípulo Timoteo
:

"Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males" 1 Timoteo 6:9-10ª

Del mismo modo, no deja uno de notar que el isologo de la marca-país nuestro, acompañado del logo "Colombia es pasión", tiene una marcada influencia católica romana. De hecho, el famoso isologo que nos representa es el Sagrado Corazón de Jesús.

Ahora bien, pese a que la mayoría de colombianos expresan ser católicos (independientemente de si son o no practicantes), existen ahora en Colombia una nutrida y variada presencia de muchas membresías de iglesias cristianas protestantes o evangélicas, como se les suele llamar, que cuentan con un número i
mportante de miembros; así también, hacen presencia (aunque minoritaria) iglesias pseudocristianas como los Testigos de Jehová, los Mormones, y los Adventistas, por mencionar las más representativas, amén de otras religiones como el judaísmo, el islamismo, el hinduísmo, etc; sin contar con las creencias tradicionales de las etnias indígenas.

Entonces teniendo en cuenta esto, y que la Constitución Política de 1991 reconoce la diversidad de cultos, así como ordena que el Estado debe ser laico y debe proteger la libre expresión de credos distintos al católico, ¿representaría a mi país ese isologo de
Colombia es pasión? Yo opino que no. Representa más bien a una parte de la población que se considera a sí misma católica, y, como no, a los miembros del Gobierno encabezados por el Presidente Uribe Vélez, quienes no desaprovechan eventos públicos para incluír dentro del protocolo oficial la liturgia y rituales católicos, así como la presencia de sacerdotes de ese credo.

¿No sería este otro elemento del
país ficción al que alude la autora del artículo, y que se debería también tener en cuenta?


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Marca País: Presentación en Power Point

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