martes, septiembre 30, 2008

Luis Santiago de Chía, o la muerte de la inocencia...

Martes 01 de Octubre de 2008

¿A qué límites hemos llegado? ¿A qué niveles de barbarie y de autodestrucción nos hemos sumido? ¿Qué podemos esperar de nosotros, cuando la dinámica de nuestra violencia y las causas estructurales de las mismas, nos llevan a tal grado de descomposición moral que los padres venden a sus hijos por nada? ¿Cuándo en un país es más importante estar gestionando tratados comerciales que enriquezcan a unos pocos, mientras la mayoría de la población se encuentra sumida en la pobreza, y el fantasma del riquismo fácil de los modelos narcos y paras es el ideal de muchos jóvenes?

El caso sucedido hoy nos deja a millones sin palabras... el modelo que hemos escogido para vivir, la manera en como hemos cambiado nuestro estilo de vida alterando nuestro orden de prioridades, es decir, la familia ya no es el centro, sino el obtener oportunidades para ganar dinero... mientras que nuestros niños, nuestras niñas y adolescentes ya ni siquiera pueden estar seguros en casa, abandonados a la TV, a sus amiguitos del colegio, a todos los peligros que hay afuera y ahora también dentro de casa...


No quiero alargarme en este post, es demasiado doloroso, enojoso, monstruoso lo sucedido... y no lo he podido asimilar totalmente, solo quería dejar esta reflexión aquí de este caso que ha conmovido a la opinión pública.


Luis Santiago, descansa angelito... y que Dios bendiga a tu mami y le permita sobrevivir a esta situación.

Miércoles 02 de Octubre de 2008

Hoy abrí mi bandeja de correo y cuál no sería mi sorpresa al encontrar las fotos del levantamiento del cuerpo de Luis Santiago... el estupor me dejó sin palabras por un rato.

El manejo de los medios no ha sido exactamente el mejor. El día de ayer nos mostraron minuto a minuto el comprensible dolor de la madre del nene y su familia por semejante pérdida. Por momentos, el cubrimiento pareció casi morboso, basado seguramente en que muchos colombianos y colombianas estuvieron pendientes de esta noticia que ha estremecido hasta la médula a nuestra nación, cansada de tanta y tanta violencia demente.

Algunos periodistas, ante la cantidad de niñ@s y adolescentes que los padres llevaron a la iglesia de Chía durante la velación, no se les ocurrió mejor labor (aparte de cubrir en primer plano los desmayos y lágrimas y gestos de dolor de la atribulada madre) que ponerse a "entrevistar" a los chicos para conocer sus impresiones sobre el suceso. ¡Qué genios de la comunicación, por Dios!

Creí que la tapa fueron las expresiones salidas de tono de los comunicadores, quienes en radio llamaron al padre de Luis "monstruo", "sociópata" y "psicópata"; del Fiscal General de la Nación (ejemplo de mesura) llamando al padre agresor "hiena humana", para después corregirse de tal manera que se entendía que no se retractaba realmente; o de los vecinos atribulados de Chía que en el colmo del sentimiento llamaron con odio al padre "canibal" (la verdadera razón de por qué lo llaman así no la sé); o la no menos desafortunada declaración del Vicepresidente, célebre por sus "atinadas" opiniones, expresandose en el sentido de que dudaba que el padre de Luis tuviera siquiera el "derecho a vivir"...

¡Pero no! ¡Ni siquiera el Presidente, famoso por sus acaloradas declaraciones cuando está "cargado de tigre", tuvo opiniones desatinadas, intolerantes, o violentas!

La tapa de todo este show radial y televisivo, de este crimen que señala un punto de quiebre entre tanta y tanta barbarie, la logró con creces uno de los técnicos judiciales que participaron en el levantamiento del cadáver de Luis Santiago, y que ha tomado ese material útil para fines forenses, para enviarlo en cadenas a través de correos electrónicos de personas que, conmovidas e indignadas con el crimen, se han puesto a reenviarlo que dizque para "sensibilizar a la gente" para que firme la iniciativa popular de aumento de las penas para crímenes relacionados con violencia sexual, secuestro, violación y asesinato de niños y niñas...

Así que ahora andan propagandose de manera morbosa estas fotos en Internet.

La Convención del Niño de la ONU en su articulado prohíbe expresamente a los países miembros que aparezcan en cualquier medio las fotos de los niños y niñas víctimas de algún tipo de delito... El Código de Infancia y Adolescencia tiene en los artículos 47 (numeral 8), 102 y 153 algunos principios sobre la reserva en cuanto a divulgar información de los niños, las niñas y los adolescentes víctimas de delitos. Resalto especialmente el numeral 6 del artículo 47:
Abstenerse de realizar (...) publicaciones que atenten contra la integridad moral, psíquica o física de los menores, que INCITEN A LA VIOLENCIA, que hagan apología de hechos delictivos o contravenciones, o que contengan descripciones MORBOSAS o pornográficas"
Y obviamente esas fotos, tomadas por el cuerpo técnico judicial con fines forenses, son MORBOSAS y atentan contra el debido proceso, la reserva procesal, e incitan a la violencia...

Pero como en este país del Sagrado Corazón de Jesús de las investigaciones exhaustivas estamos deformes por tanta violencia, es probable que en este clima de descomposición moral y ética en el que vivimos (cuya enferma sociedad mata a sus hijos) y en esta cultura de apología a la violencia la pena de muerte no oficial y la ley del más fuerte es la que manda, seguro nadie va a procesar a estos irresponsables por mancillar aún más la imagen de Luis Santiago y de perturbar y exacerbar el dolor de los familiares del niño asesinado: su madre, sus abuelos, sus tíos y como no, los familiares tanto del padre agresor como de los criminales que ejecutaron el macabro plan.

¡¡NO hay derecho!! ¿No basta con este infame asesinato, como para que también publiquen las fotos del niño? Lamentablemente la difusión se ha realizado por Internet, tierra de nadie, lo cual genera una sensación de impunidad con respecto a este hecho, pero lo que sí podemos hacer es no reenviar esas fotos cuando lo recibamos en nuestro correo...

¡¡¡SI LAS RECIBEN EN SU CORREO Y ES SOLIDARIO
CON LA FAMILIA DE LUIS SANTIAGO, NO LAS REENVÍE!!!

4 comentarios:

camilo rueda dijo...

que la gente deberia ser campañas para el maltrato de los niños

Altayre dijo...

Cierto Camilo... pero la campaña más efectiva es el respeto a los padres, el respeto a los hijos, la confianza y la enseñanza de buenos valores dentro de la casa y, como no, establecer redes de apoyo entre las familias para poder detectar de manera temprana toda agresión contra los niños y niñas...

Anónimo dijo...

primero para terminar con el maltrato alos niños hay que educar ala familia aca serca de donde yo vivo una joven puso a su bebe en el horno microhondas pero como la justicia tardo los mismos vecinos se encargaron de ajusticiar mataron ala madre a golpes es muy triste no hay palabras para descrivir lo que esta pasando con los hombres y mujeres del mundo no nos damos cuenta pero somos participes necesarios solo por nuestras acsiones y sin querer todos tenemos un poco de culpa somos la sociedad y todos los ejemplos los damos nosotros el mundo no va a cambiar solo por que unos cuantos queramos que cambie tenemos que actuar y aser cosas que capas que sean dificiles para nosotros pero esta en nosotros suerte y que dios nos ayude y nos vendiga para que no ocurran estos echos aberrantes si uno tiene deceos tiene mujeres que sin necesidad de ultrajar ni de lastimar a nadie puede complacer pero dejense de joder y no hablen tanto con echos hay que demostrar que nosotros podemos cambiar el mudo esta infectado solo nosotros podemos desinfectar porque quieran o no estamos aca y es por halgo
creo yo

Altayre dijo...

Es muy cierto, Anónimo, que en nuestra actitud se encuentra la clave para poder acabar o reducir la incidencia de este tipo de situaciones, como la que narras sobre la mamá que puso su hija en el microondas. Pero fíjate que la respuesta de tu comunidad, aunque entendible, excedió el propósito inicial que era proteger a la nena, y terminó en un horroroso linchamiento que no se puede justificar social ni legalmente.

Creo que tocas dos aspectos esenciales del problema: primero nuestra actitud permeada por la violencia que cotidianamente vivimos y que nos lleva a pensar que la violencia es la salida a una situación así, algo así como el proverbial "ojo por ojo"; por otro lado, la lenta reacción de las autoridades ante las denuncias presentadas por los ciudadanos. Las entidades están actualmente rebasadas por las situaciones que describes y no tienen el suficiente talento humano ni la logística para responder adecuadamente, y como si fuera poco, el reducido presupuesto que se asigna en el llamado componente social (que no abarca más del 4% o 6% del total del presupuesto de la nación) va a ser significativamente reducido por orden del Ejecutivo nacional.

En efecto, el Presidente ha dirigido personalmente los recortes presupuestales correspondientes, y quieren echarle mano a entidades que funcionan como el ICBF, reestructurandolo y cambiandolo. Esta es la razón por la que posteé algo sobre el paro del Bienestar Familiar, cuyo sindicato se ha opuesto a este tipo de iniciativas por considerar que son lesivas para el común de la gente.

Y no solo eso, sino que ahora hay un proyecto de ley en el Congreso que busca hacer realidad esa reestructuración, aparte de crear un nuevo elefante burocrático que se conocería como el "Ministerio de Familia"... No sé, de pronto soy un poco lento de saberes y entenderes, pero mi abuelito decía que cuando algo funciona se debe dejar quieto...

En fin, que muy acertado tu comentario, aunque algo confuso a veces. ¡Muchas gracias!