jueves, mayo 08, 2008

Indiana Jones vuelve más viejo y con la Calavera de Cristal...

¡Qué buena noticia para aquellos que quedamos prendados del personaje de Indiana Jones! El título no podría ser más sugestivo: "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal"; los muñecos promocionales de esta última entrega del ya mítico personaje se encuentran en las vitrinas y vendiendose como pan caliente (¡incluído un Mr. Papa Indiana Jones!), de acuerdo a la fórmula comercial de George Lucas, quien no ata las ventas al éxito en taquilla de la película. Buen negocio...

Pero los seguidores de las aventuras del Dr. Henry "Indiana" Jones, interpretado por el actor Harrison Ford, podemos llevarnos algunas decepciones, debido a la edad del actor; ya no es el joven atlético, caribonito y carismático que brincaba haciendo cabriolas en el aire con su látigo en "Indiana Jones y la Búsqueda del Arca Perdida", "Indiana Jones y el Templo de la Perdición", o "Indiana Jones y la Última Cruzada", donde comparte el protagónico con Sean Connery (quien, como dato curioso, hace de padre de Indy cuando en la realidad Connery es solo doce años mayor que Ford...!!!). Aunque el señor Ford sigue siendo carismático y muy atractivo pese a su edad, la cual no encubre debajo de un maquillaje aparatoso o múltiples y evidentes cirugías plásticas, su edad debe quedar en evidencia no solo en sus arrugas sino en sus movimientos físicos.

Es posible que, al igual que Sean Connery quien a pesar de contar con 77 años hasta hace poco se le medía a aceptar roles dramáticos de acción, Harrison Ford pase la prueba de fuego en esta pélícula de la saga de Indiana Jones. Una de las razones es que Harrison Ford se mantiene en buen estado físico, y la otra es que la historia de esta nueva entrega ubica al personaje de Indiana en la edad de 58 años... ¡Opssss! Aunque uno no puede ignorar el hecho de que Harrison tiene 65 años (bien llevados) en el momento del rodaje de "La Calavera de Cristal"... ¡¡¡Una diferencia entre el actor y el personaje que interpreta de siete años, por Diooos!!!

Pero bueno, Harrison Ford no es un actor inmaduro en el sentido de acometer empresas que no pueda cumplir, como lo demuestra su impecable carrera cinematográfica; ya este detalle bastaría para garantízar lo bien que le debió ir en la película. Es por esto que sorprende que Harrison Ford, pese a su edad, decidió hacer él mismo la mayoría de las acrobacias, y declaró:
El principal recurso de Indiana Jones no es su juventud, sino su imaginación e ingenio. Tal vez su físico constituye parte indispensable, sobre todo por su agilidad para salir de situaciones en las que se ve involucrado. Sin embargo, los golpes y las caídas de personas desde lugares elevados no lo son todo en una película de aventuras. Mi ambición es, de hecho, lograr hacer que la audiencia mire hacia el verdadero rostro del personaje y no a la silueta de un doble. Así que espero que no existan rumores negativos sobre mi edad en este momento

Lo que no nos cuenta es que para prepararse para el rodaje de la película, que empezó en Junio de 2007 y culminó en Febrero de 2008, se sometió juiciosa y escrupulosamente a tres horas diaras en un gimnasio, y a una dieta compuesta de proteínas; y que Steven Spielberg, con tal de dar continuidad al toque artístico de las películas precedentes, decidió no utilizar muchos efectos especiales computarizados. Bueno, entre tanto, me comeré las uñas esperando a leer la crítica especializada y, por supuesto, los comentarios de aquellos que tengan la dicha de verla en su lanzamiento el 22 de Mayo de este año.

He visto algunos tráilers promocionales de la película, con el fin de hacerme una idea de cómo va a ser la cuarta parte de las aventuras del Dr. Indiana Jones, y puedo decir que afortunadamente –y contrariamente a la costumbre cada vez más generalizada- no dan a conocer la trama de la película, sino que son breves y deslumbrantes flashes de escenas de la misma: al parecer, la acción que caracteriza las aventuras de este valiente científico se encuentran al orden del día; y no podía faltar tampoco la célebre silueta de la sombra de Indiana Jones esbozada sobre jeeps y paredes; así como dá gusto escuchar la emblemática y excelente banda sonora de Indiana Jones, tan famosa como la de Guerra de las Estrellas, la de Los Picapiedras o Los Simpsons y, al igual que estas, permite la inmediata identificación del personaje.

Este es una de las características más célebres que sirven para identificar al héroe en todas sus películas, ¿Quién no recuerda la atípica presentación del personaje en “En busca del Arca Perdida”, cuando se vé su sombra proyectada sobre la pared de un oscuro bar del Tíbet? Es la famosa silueta la que basta para que todos identifiquemos de una vez a Indiana Jones, y este recurso se utiliza una y otra vez en toda la trilogía; así como la sola presentación de su sombrero fedora australiano y el látigo de cuero bastan para indicarnos que Indiana Jones se encuentra cerca. En la foto al lado de estas líneas, vemos los artículos del Dr. Jones sobre la caja en la cual está guardada nada más y nada menos que el Arca de la Alianza...

El entusiasmo de la entrega de esta historia ha causado una verdadera avalancha de presentaciones de Indiana Jones en el continente: desde México hasta Argentina las programadoras de TV han desempolvado las anteriores películas de la saga para presentarlas en la pantalla chica. El preadolescente que yo era y que con emoción vió por primera vez a Indiana Jones correr seguido por una roca esférica aplastando todo a su paso en la pantalla grande –una escena que pasó al imaginario universal como un arquetipo, igual que Darth Vader y su respiración metálica y regular-, se asomó de nuevo en su treintena para ver a Harrison Ford encarnando al personaje singular, con mucha expectación.

No nos digamos mentiras: por un lado las nuevas tecnologías de animación y animatronics han revolucionado las películas de acción a límites insospechados hace apenas ocho años –antes del Jurasic Park de Steven Spielberg-, y cuando uno ve esas películas que lo emocionaron de niño, no puede evitar sentir cierta decepción al notar los trucos de animación que se efectuaron para animar monstruos o escenas de acción, tal como me sucedió al ver de nuevo la clásica e inmortal Furia de Titanes. Por otro lado, le había hablado con tanta emoción a mis dos hijos de nueve y siete años sobre Indiana Jones, que temí haber hecho el ridículo… pues ya me había sucedido con Star Wars: “Hijo, esa es la mejor peli de ficción de todos los tiempos”, le dije al mayor cuando tenía siete años y alquilé Star Wars: Una Nueva Esperanza (1977), solo para quedarme dormido antes de llegar a la mitad y descubrir que mi hijo había encontrado más emocionante jugar con sus muñequitos de acción de los Power Rangers. “¿Cómo te pareció?” le pregunté más por puro compromiso que por otra cosa, “Ah, papi: es mejor Aliens vs. Predator (2004), los monstruos se ven reales” (¡¡¡Ah, terrible cosa es descubrir que uno envejece en la flor de su juventud, jajajajaja!!!! O sejuela como dicen los viejos: “se jué la juventú”).

Pero ver las antiguas películas de Indiana Jones me dejaron un buen gusto en la boca, y creo que pasaron la prueba. Los efectos bien elaborados, la acción es muy buena aún para los exigentes e imaginativos estándares actuales, el equilibrio entre el humor y la acción, la trama en general: definitivamente la marca de George Lucas y Steven Spielberg, junto con la excelente actuación de Harrison Ford va a pasar la prueba de los años, al menos por mucho tiempo más.

Y una de las razones de su vigencia reside en el trasfondo político que no puede faltar en la mayoría de las películas de Spielberg: el marcado antinazismo de Indiana Jones se revela con mayor fuerza en cada película, alcanzando su máxima expresión en La Última Cruzada, en donde Indy dice sobre ellos con cara de disgusto: “¡Nazis! No me simpatizan estos chicos”. Esa película tiene imágenes dantescas de la quema de libros en Berlín promovida por los nazis, quienes según Hitler buscaban la destrucción de libros prosemitas, en la práctica, todo lo que no fuera de producción alemana y antisemita. El rechazo del personaje de Indiana a los esquemas totalitaristas no podía faltar en La Calvera de Cristal, donde la acción radica en la búsqueda de la Calavera de Cristal por parte de Indiana Jones, antes de que un grupo de soviéticos comunistas la encuentre. No olvidemos que La Calavera de Cristal se desarrolla en 1958, durante la época de la Guerra Fría, la cual ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial (1946) y que se caracterizó por el gigantesco esfuerzo industrial, armamentista y de espionaje entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que polarizó al mundo entre aliados y enemigos y que llegó a su fin con la simbólica caída del Muro de Berlín el 9 de Noviembre de 1989.

Al igual que en la saga de James Bond, las películas de Indiana empiezan siempre mostrando unos breves minutos del final de una aventura anterior, en la cual se intenta darle introducción sobre la marcha del antagonista de Indiana en el resto de la película, así como ambientar la situación general de los personajes que van a intervenir.

En “El Arca Perdida” (1984) se encontraba buscando un antiguo ídolo azteca, cuyos supuestos atributos mágicos le hacían deseable al expansionismo nazi: ya sabemos que el monstruo Hitler, junto con su gavilla de fanáticos asesinos nazis eran afectos al ocultismo, el esoterismo, la nueva era, y a las historias mitológicas pangermánicas y pseudoreligiosas; y es de todos conocido el esfuerzo arqueológico e investigativo puesto por el régimen nazi para hacerse con figuras y objetos que le ayudaran a asegurar su expansión, poder y dominio mundial. En esta introducción del “Arca”, Indiana pierde el botín a manos de René Bellog, arqueólogo francés contratado por los alemanes, con quien se encontrará más tarde en la búsqueda del arca del pacto de Israel.

En “El Templo de la Perdición” (1984), Indiana es obligado a cambio de obtener un famoso diamante a buscar las cenizas del fundador de la dinastía Chang por un peligroso traficante chino del mercado negro de reliquias arqueológicas, Lao Che. Indiana pierde ambas cosas, el diamante y las cenizas por salvar su vida y termina embarcándose rumbo a Estados Unidos en un avión… que resulta ser del traficante chino. En mi opinión es la mejor de todas las introducciones, ya que mezcla de manera muy divertida humor negro y acción, además de la única que no cumple la regla esbozada arriba sobre la intención de las introducciones, ya que el Sr. Lao Che no vuelve a aparecer en la película.

En “La Última Cruzada” (1989), hay un flashback de cuando Indiana era un joven adolescente (interpretado por River Phoenix) y se tropieza por pura casualidad con La Cruz de Coronado, la cual le es quitada por una banda de traficantes del mercado negro. Es esta introducción la excusa para presentar al antagonista de Jones en la película, el líder del equipo de matones que le roban la cruz, además de su padre, el Profesor Henry Jones.
Esta nueva saga gira alrededor del misterio de las calaveras de cristal... historia de lo paranormal que fascina a muchos aficionados a lo oculto, y que inició con un descubrimiento arqueológico en Lubaantun, antigua ciudad maya ubicada en Bélice, Centroamérica; por parte de Anna Mitchell-Hedges, quien dice haber descubierto el 1 de enero de 1924 una calavera de cristal... Para aquellos que quieran saber más sobre este intrigante tema, este es el vínculo.

En la televisión nacional RCN ha transmitido “En busca del Arca Perdida” y “El Templo de la Perdición” estos dos pasados domingos, y es de esperar que el que viene pasen “La Última Cruzada”, con mucho la mejor de todas… y eso que creo que todas son muy buenas. ¡Así que la expectativa está totalmente abierta! Vamos a ver qué sucede.

Por último, me gustaría comentarles que George Lucas, quien escribió dos argumentos en 1975 sobre una aventura espacial y sobre un arqueólogo, y que por razones de presupuesto no pudo darle vida primero a su saga de Indiana Smith, a quien afortunadamente le cambiaron el apellido por Jones el guionista Lawrence Kasdan, Philip Kaufman y Steven Spielberg, director de todas las películas, ¿No pensó en Harrison Ford como el actor para encarnar el personaje? ¿Se imaginan a otro,cualquier otro actor, encarnando a Indiana Jones? ¡¡¡¡Si es que Harrison es el mejor actor para el papel!!!!! Y bueno, quien propuso a Ford fue Steven Spielberg. Recordemos que ya Harrison Ford había trabajado bajo la dirección de George Lucas en American Grafitti (1973) y como el intrépido, valiente, egoísta y presumido traficante Han Solo en La Guerra de las Galaxias… aquí les tengo un vínculo hacia un artículo de Almudena Muñóz Pérez, lleno de interesantes datos sobre la elaboración del personaje Indiana Jones: Todos amamos a Indiana Jones, en donde Muñóz pone el siguiente comentario ingenioso sobre la doble vida de Indiana como aventurero y científico:
…su personalidad apasionada y altruista, pizca arrogante, lo mismo que el desaliño producto de correrías y escondites inhóspitos. Este es el verdadero Indiana, y no el doctor Henry Jones Jr. que, al estilo de un Clark Kent, debe ocultarse de vez en cuando bajo un traje de tweed (traje de paño de lana), pajarita, gafas pasadas de moda y diplomática raya en el pelo. Lo curioso es que ni aún así pierda la admiración de las damas. Son las feromonas, que diría su compañero Marcus (Denholm Elliott) para bajarle los humos.

BIOGRAFÍA OFICIAL DE INDIANA JONES

Dr. Henry “Indiana” Jones, Jr. (en el uso anglosajón cuando el padre y el hijo se llaman igual, la distinción se hace añadiendo al nombre después de una coma la palabra Junior –Jr.- o Senior –Sr.-, que señalan al hijo y al padre respectivamente). Nacido el 1° de Julio de 1899, son sus padres el Profesor Henry Jones, Sr., y la señora Anna Jones. También conocido como Indy, este arqueólogo, profesor universitario y aventurero de ficción es el personaje principal de la película de aventuras “Raiders of the Last Ark” (1981), posteriormente retitulada como “Indiana Jones an the Raiders of the Last Ark”; y de las continuaciones de la misma, que en orden cronológico son “Indiana Jones and the Temple of Doom”, “Indiana Jones and the Last Crusade” e “Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull”. Indiana Jones es reconocido por su marca registrada: el látigo de cuero, el sombrero fedora, la chaqueta de cuero negra y su miedo a las serpientes.

La interpretación más conocida del personaje ha corrido a cargo del famoso actor Harrison Ford; sin embargo, también ha sido interpretado por River Phoenix (como el joven Indiana Jones en The Last Crusade); y en la serie de televisión “The Young Indiana Jones Chronicles” lo interpretaron Corey Carrier, Sean Patrick Flanery y George Hall en tres momentos de su vida: joven,adulto y viejo respectivamente.

RESEÑA DE LA PELÍCULA:

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

Dirección: Steven Spielberg
País: USA
Año: 2008
Género: Acción, aventuras
Protagonistas: Harrison Ford como Indiana Jones, Cate Blanchett como Irina Spalko, Karen Allen como Marion, Ray Winstone como Mac, John Hurt, Jim Broadbent, y Shia LaBeouf como Mutt.
Guionista: David Corp., basado en un argumento de George Lucas y Jeff Nathanson.
Producción: Frank Marshall.
Música: Michael Kahn.
Fotografía: Janusz Kaminski.
Montaje: Michael Kahn.
Diseño de Producción: Guy Hendrix Dyas.
Vestuario: Mary Zophres.

Sinopsis:

La última aventura de Indiana Jones empieza en el desierto suroriental de Estados Unidos en 1957, en plena Guerra Fría. Indy y su amigo Mac (Ray Winstone) acaban de escapar por los pelos de las garras de unos infames agentes soviéticos en un remoto aeropuerto. El profesor Jones regresa a casa y se entera que las cosas van de mal en peor. Su mejor amigo (Jim Broadbent), decano de la Universidad de Yale -donde Indy trabaja como profesor-, le dice que muchos sospechan de las últimas actuaciones de Indy y que el gobierno presiona a la Universidad para que le despidan. Indiana, a punto de irse, conoce a un joven rebelde llamado Mutt (Shia LaBeouf), que le propone un trato. Si el arqueólogo le ayuda a resolver un problema personal, podría hacer uno de los descubrimientos más espctaculares de la historia; se trata de la Calavera de Cristal de Akator, un objeto legendario que despierta la fascinación, la superstición y el miedo. Indy y Mutt viajan al rincón más perdido de Perú, tierra de antiguas tumbas, exploradores olvidados y rumores de una ciudad de oro. Pero no tardan en descubrir que no están solos: los agentes sovieticos también quieren apoderarse de la Calavera de Cristal. Los miembros de una unidad militar de élite, dirigidos por la fría, calculadora y letalmente bella Irina Spalko (Cate Blanchett), quieren apoderarse de la Calavera, convencida de que ayudará a los soviéticos a apoderarse del mundo… si consiguen descifrar su secreto. Indy y Mutt deberán despistar a los despiadados soviéticos, seguir la pista de un misterio insondable, sortear enemigos y amigos dudosos y, sobre todo, impedir que la Calavera de Cristal caiga en las manos equivocadas.

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