lunes, diciembre 31, 2007

¿Nació Jesús en Navidad?

La Navidad es una de las fiestas cristianas más importantes, sin embargo, pocas personas conocen el motivo de que el 25 de diciembre sea la fecha en la que se celebra. Sabemos que conmemora el nacimiento de Cristo, pero realmente ¿Nació Jesús ese día, hace 2.007 años? La respuesta a esta pregunta ha fascinado a arqueólogos, teólogos y líderes cristianos durante mucho tiempo, quienes la han rastreado a través de los datos históricos conocidos y probados mencionados en la Biblia.

La Muerte de Herodes el Grande
El evangelista Mateo ubica el nacimiento de Jesús durante el reinado de Herodes, llamado el Grande (Mateo 2:1), lo cual indica como fecha tope del nacimiento del Cristo la muerte del Rey Herodes. Hay una pista muy interesante, y es la masacre de los niños que ordena el Rey cuando recibe, inquieto, la visita de unos sabios del Oriente, posiblemente provenientes de Persia, que venían a adorar al mesías prometido, futuro Rey de Israel y descendiente del Rey David según las profecías bíblicas. Al ordenar sumariamente la muerte de esos niños, Herodes creía haber asegurado su trono en contra de esa terrible amenaza, ya que pensaba que le había matado. Este terrible crimen está registrado por Mateo cuando escribe
… Herodes (…) mandó matar a todos los niños menores de dos años en Belén y en sus alrededores, de acuerdo con el tiempo que había averiguado de los sabios. (Mateo:16-18).
Lo cual indica de manera indudable que Jesús debía contar en esa época con alrededor de dos años de nacido. Si a este hecho le adicionamos la huída de José y su familia hacia Egipto antes de que el Rey diera esa orden (Mateo 2:13-15), y el tiempo transcurrido desde este hecho hasta la muerte de Herodes, que fue cuando José y su familia volvió de Egipto, podemos asegurar al menos que el nacimiento de Jesús ocurrió por lo menos dos a tres años antes de que muriera el terrible Rey.

Herodes el Grande nació hacia el año 73 a.C., y cuando contaba con 33 años de edad fue llamado por el emperador Tiberio a Roma, donde fue nombrado Rey de Judea (año 40 a.C.). El célebre historiador judío Flavio Josefo dice que
…recibió el reino en la Olimpiada 184…
Sabemos que la Olimpiada 185 fue realizada en la segunda mitad del año 40 a.C., lo que sitúa a la Olimpiada 184 en el primer semestre de ese mismo año, es decir que podemos establecer que la coronación de Herodes el Grande ocurrió entre enero y junio del año 40 a.C. En cuanto a la muerte de ese terrible monarca, el mismo Flavio Josefo nos da pistas sobre la fecha de ese acontecimiento, ya que escribió

…murió al quinto día de haber hecho matar a Antípater (su turbulento tío). Su reino duró (…) treinta y siete años…
Así mismo afirma que unos pocos meses antes de la muerte de Herodes el Grande se pudo ver un eclipse lunar, y sitúa el deceso del rey justo antes de la Pascua. Este dato nos permite calcular que, contando con que Herodes reinó sobre Judea 37 años, entonces murió hacia el año 4 a.C., y antes de la Pascua que se celebraba en mayo, por lo que su deceso se puede ubicar entre marzo y abril. El eclipse lunar mencionado se produjo el 15 de Septiembre del año 5 a.C., justo como Flavio Josefo menciona: unos meses antes de la muerte del Rey. Si la muerte de Herodes el Grande ocurrió entre marzo y abril del año 4 a.C., entonces Jesús debió nacer entre los años 6 y 7 antes de esta era, dejando un margen mínimo de dos años y uno máximo de tres.

El Censo de Cirenio
Se encuentra citado por el evangelista Lucas, cuando en su evangelio escribe que Jesús nació en los días en que

…Augusto César decretó que se levantara un censo en todo el imperio romano. Este primer censo se efectuó cuando Cirenio gobernaba en Siria” (Lucas 2:1-7)

Si podemos fijar la fecha de ese censo y también el periodo en el cual Cirenio fungió como gobernador de Siria, podemos entonces aproximarnos a la fecha del natalicio del Cristo. Por un lado, Cirenio es la voz griega del nombre latino Quirino, y sabemos que un tal Publius Sulpicius Quirinius, oficial del imperio romano, fue nombrado gobernador de Siria. Curiosamente, esta información, que debería haber arrojado luces sobre el nacimiento de Jesús, se prestó como un escollo insalvable en la cronología bíblica. La razón era que Lucas escribió que Cirenio era el Gobernador de Siria (Lucas 2:2), pero los historiadores lo ubican como Procurator de esa provincia entre los años 6 y 9 d.C. Además, hubo tres procuradores durante los años anteriores y posteriores al nacimiento de Jesús: Sentius Saturninus (9 a.C. – 6 a.C.); Quintilius Varus (6 a.C. – 4 a.C.), y Sulpicius Quirinius, el Cirenio que menciona Lucas (6 a.C. – 9 d.C.).

Algunos historiadores concluyen que Lucas cometió el error de confundir a Quirinius con Quintilius, el nombre del procurador Varus, que según todos los datos gobernaba Siria durante el nacimiento de Jesucristo. Finalmente los arqueólogos terminaron dandole la razón a Lucas, ya que se desenterró una losa romana cuya inscripción indicaba que Quirinius había servido dos veces en Siria. La primera como militar, cuando Varus era el procurador para asuntos civiles; y la segunda entre los años 6 a.C. y 9 d.C. como procurador. El mismo Lucas nos dá un dato revelador para este ajuste de fechas, al indicarnos que el de Cirenio fue el primer censo cuando “era gobernador”, ya que luego nos hablará de un segundo censo, cuando Cirenio fue procurador (Hechos 5:37).

Según Flavio Josefo, Quirinius (al que llama Quirino) corrobora lo anteriormente descrito:
Y Quirino, un senador … llegó a Siria … para administrar justicia … y hacer el censo de los bienes…
Así que Jesús nació durante el censo de Judea, mientras Quirinius era gobernador militar; y ese censo se realizó bajo el procurador Varus, quien gobernó entre los años 6 y 4 a.C. Mediante estos datos puede fijarse con certeza el nacimiento de Jesús en el año 6 a.C.

La construcción del Templo de Herodes
El Rey Herodes el Grande inició en su reinado un gigantesco esfuerzo de reconstrucción de ciudades y obras, con el fin de granjearse el favor de la clase sacerdotal y el pueblo. El templo fue reconstruído hacia el 19 a.C., y la obra culminó el 62 d.C., lo que significa que llevó alrededor de 81 años para ser completada. Sin embargo, en los tiempos de Jesús el templo ya era modelo de arquitectura. Según Juan, cuando ocurrió el incidente del desalojo de los mercaderes del templo por Jesús habían transcurrido 46 años del proceso de reconstrucción (Juan 2:20-21), por lo que si a esos 46 le restamos los 19 en el que comenzó la obra, podemos decir que los hechos narrados en la cita ocurrieron alrededor del año 27 d.C., es decir, el año de la muerte de Jesús, ya que aunque ninguno de los evangelistas dicen cuándo lo crucificaron, sitúan el desalojo de los mercaderes justo antes de su entrada triunfal a Jerusalén. El cálculo, pues, de que murió crucificado el 27 d.C., nos confirma que la fecha de su nacimiento fue el año 6 a.C., como quedó deducido anteriormente.

El error cronológico de Dionisio el Exiguo
A este monje escita el papa Juan I (523 – 526 d.C.) le encargó el cómputo de la fecha de la pascua (canon pascual), a fin de fechar el nacimiento de Cristo. Dionisio realizó múltiples cálculos, e indicó que la fecha correspondía al 25 de diciembre del año 753 después de la fundación de Roma, a partir del cual se estableció el calendario romano. Pero no hizo coincidir ese 25 de diciembre con el primer año de la era cristiana, sino que lo pasó al primero de enero del año 754 de la fundación de Roma, de modo que el año primero no es tampoco el del nacimiento de Jesús, sino el que sigue a ese acontecimiento.

Por supuesto, hoy podemos deducir que el monje se basó en el calendario juliano y se equivocó, ya que la fecha de nacimiento de Jesús debió haberse fijado entre los años 747 y 748 de la fundación de Roma, que coincide con los años 6 y 7 a.C., según el cómputo actual. El gran problema ocurrió en el 644 d.C. cuando el calendario de Dionisio el Exiguo fue oficializado para la cristiandad.

Jesús no nació el 25 de diciembre
Y dos hechos demuestran esta afirmación. Primero, el nacimiento de Juan el Bautista, quien era mayor de Jesús por seis meses, según lo relata Lucas (Lucas 1:26). Si tenemos este dato, y podemos conocer la fecha de nacimiento del Bautista, podemos entonces deducir la de Jesús. Juan el Bautista era hijo de un sacerdote que pertenecía a la clase de Abdías (Lucas 1:5-7). A esta clase le correspondía el octavo turno de los 24 que tenía el sacerdocio (1 Crónicas 24:7-10), turnos que comenzaban en el mes de Nisán –primer mes judío que oscila entre el 15 de marzo y el 13 de abril-, y estos turnos duraban una semana (2 Crónicas 23:8), costumbre citada también por Flavio Josefo en su libro Antiguedades de los Judíos (XI, J:8).

Si al 15 de marzo (primer día del año judío) le sumamos las ocho semanas para llegar al turno de Abdías, llegamos al 11 de mayo o al 9 de junio, dependiendo de la fecha de la Pascua. Al cumplir su turno, Zacarías padre de Juan volvió a su casa y su esposa Elizabeth quedó embarazada (Lucas 1:23-24), entonces la fecha del embarazo de Elizabeth oscilaría entre el 11 de mayo y el 8 de junio.
Si María concibió cuando Elizabeth estaba en su sexto mes de embarazo (Lucas 1:26), la primera debió concebir del Espíritu Santo entre el 11 de noviembre y el 8 de diciembre de ese mismo año, y si sumamos los nueve meses de una gestación normal, tenemos que Juan el Bautista nació entre el 11 de febrero y el 9 de marzo, mientras que Jesús nació entre el 11 de septiembre y el 9 de octubre.

El segundo hecho es la anunciación de los pastores que encontramos narrada en Lucas 2:8. Los pastores tenían como costumbre en los meses de verano reunir los rebaños al aire libre (La vie quotidienne en Palestine au temps de Jésus, de Henri Daniel-Rops), lo cual ocurría la semana antes de la pascua, entre marzo y abril, y no los volvían a dejar a cubierto sino hasta mediados de noviembre, cuando las lluvias de Hesván o primeras lluvias obligaban a actuar de ese modo. Estas primeras lluvias ocurren entre octubre y noviembre. Por este hecho, no es probable que el nacimiento de Jesús ocurriera en diciembre, ya que Lucas narra que los pastores se encontraban con sus rebaños de noche al aire libre, por lo que pudieron ver a los ángeles en el cielo que les anunciaron el nacimiento de Jesús (Lucas 2:8-10).

Si esto es así, ¿Por qué, entonces, se escogió la fecha del 25 de diciembre? Rastreando el origen de esa fecha, encontramos que en la Iglesia primitiva no se observaba como celebración cristiana, sino que fué después del siglo IV d.C., bajo el pontificado de Liberio (352 – 366 d.C.), que se reconoció por primera vez en Roma como la fecha del nacimiento de Cristo, y después se extendió a todo el mundo cristiano. No obstante, en Egipto, Asia Menor y Antioquía esta fecha se veía celebrando el 6 de enero. La razón detrás de la escogencia del 25 de diciembre era cristianizar la celebración del “Sol Invicto” que los romanos ofrecían para clausurar las tradicionales festividades de las Saturnalia, las cuales transcurrían entre el 17 al 24 de diciembre. Al parecer un predicador del siglo V d.C. hizo la comparación entre el Sol Invicto pagano y Jesús, quien es el Sol de Justicia, y a partir de ahí, la sustitución de la fiesta pagana por la cristiana fue solo cuestión de tiempo.

Autor del artículo: Bernardo Serrano
Tomado de: Boletín Familiar Buenas Nuevas, publicación mensual. Ed. 04 de Diciembre de 2007 - Enero 2008, ICENFOL sede Vida Abundante - Yopal, Casanare
Adaptación: Altayre

2 comentarios:

TuAmigo dijo...

Muy buen artículo. De hecho creo que en el vaticano o la vasílica de San Pedro (no recuerdo) hay una pintura o una obra donde se expone a Jesús como "el dios Apolos", y es interesante que el halo que suelen tener los santos católicos y María fue tomado de este dios. Hay muchas religiones del cristianismo plagadas de paganismo. Me alegro de ver artículos esclarecedores como estos.
Saludos.

Altayre dijo...

Es correcto. Desde los esfuerzos ecuménicos del emperador Constantino, motivado en consolidar su poder, lenta y progresivamente se sincretizaron elementos transreligiosos imperialies, principalmente el panteón grecorromano, con santos e imágenes icnográficas diversas religiosas. Es bueno tener presente de donde vienen esos aportes que terminaron siendo un referente plástico, artístico y arquitectónico más que objetos de culto, su motivación original.