miércoles, octubre 17, 2007

Cargado de tigre


En esta última semana hemos visto al Presidente Uribe salir en los medios de comunicación con su estilo frentero y tono desafiante, enfrentando a la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía y a los medios de comunicación, sobre las fabulosas declaraciones que el ex-paramilitar 'Tazmania' hiciera, "confesando" que un magistrado de la Corte le había ofrecido beneficios a cambio de vincular al Presidente en el turbio asesinato de otro paramilitar.

No comentaré mucho sobre el tema en sí, y mas bien dejo este vínculo y este otro (la ínteresante transcripción de la entrevista del Presidente en la FM), para que vaya y lea todo aquel que desee ampliar la información sobre la fantasiosa denuncia de 'Tazmania'. Me interesa más profundizar un poco sobre la desobligante actitud del Presidente al respecto.

Ya antes hemos tenido que asistir a estas salidas de tono del Primer Magistrado de la Nación, nuestro Presidente. Una cosa es defenderse legítimamente, tomar el toro por los cuernos y estar "cargado de tigre", según su popular y conocida frase. Pero otra muy distinta es entrar a insultar, blandir el puño a diestra y siniestra "por si acaso", o como dicen popularmente, por sospecha, golpeando -en sentido figurado-a quien le caiga.

Este tipo de actitudes, aplaudidas por la mayoría del país como demostración de verraquera de parte del Presidente, y que en medio de situaciones tan inciertas y coyunturales como las que vivimos en Colombia, se perciben como el único personaje que habla de frente. Y si lo hace de ese modo, debe estar diciendo la verdad. Pero al provenir de quien provienen, nada más que de la primera autoridad civil y militar de la República, subrayan y refuerzan esa deplorable subcultura en donde el más fuerte triunfa: aquel que grite más alto, independientemente de lo que diga, gana.

Y Uribe armó una pelotera en un tema en el que hasta los mismos medios de comunicación no le habían hecho mayor agarre. Con razón dice la Biblia que no es el primer insulto el que causa la pelea, sino la réplica que se le haga. Impávidos asistimos ahora ante estos arrebatos de furia, y deja mucho qué pensar por qué el Presidente le hace eco a declaraciones tan absurdas del mentado 'Tazmania'...

En mi propia opinión personal, comprendo parcialmente al Presidente: que un tipo como 'Tazmania' se atreva a salir a decir tamaña acusación en contra de un magistrado, involucrando al Presidente, es indignante. Las cuestiones morales y éticas en Colombia se interpretan de manera relativista, es decir, según le convenga a cada quien. La inversión de valores en nuestro país, la cual ha agudizado la descomposición del tejido social -bastante afectado por la espiral de violencia que sufrimos-, nos ha llevado a conceptualizar este cómodo concepto de "relativismo moral".

Pero es preocupante que personas con la autoridad del Presidente, como dije anteriormente, se permitan este tipo de salidas. Y que no intente por lo menos suavizarlas, como aconseja la Biblia, en este tipo de situaciones: días después, en un evento protocolario en la Corte Suprema de Justicia, le vemos con un tono más moderado dicíendo, mientras mira fijamente a los magistrados, que él no es hombre de manejar sus conflictos con "palabras elegantes".

O sea, a aguantar las groserías y los insultos, ya que el tener razón me avala y autoriza a insultar al otro. Dios mío...

Las ilustraciones son del genial caricaturista Vladdo, de la revista Semana.

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