jueves, marzo 09, 2006

Otra reflexión sobre el Día de la Mujer

Bueno, este si no es de mi autoría, pero lo encontré ayer por casualidad en la sección de Bienestar Institucional de mi Universidad y me pareció muy interesante. Aquí lo transcribo:


CONMEMORACIÓN Y CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA MUJER
08 DE MARZO DE 2006


Mujer, gracias por lo que haces cada día
No sólo por la belleza y atributos hermosos
Que colocas en el trabajo cotidiano,
Sino en especial por lo que representas,
Por lo que eres y muy especialmente
Por lo que haces y construyes cada día.


Se han puesto de moda las celebraciones, hoy día se ha vuelto fiesta todo, a menudo olvidando las causas que originaron que una fecha sea especial. Esto en particular es lo que ha acontecido con el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.

Dos hechos marcan la asignación de esta fecha. Una, se refiere a la mitad del siglo XIX, en 1850, cuando los derechos de la mujer prácticamente no existían. No tenían derecho a la educación, al voto, ni a la propiedad privada. En algunas culturas incluso no tenían autoridad y autonomía sobre sus propios cuerpos, otros decidían por ellas: la iglesia, sus padres o mayores, su cónyuge. No tenían derecho a heredar, a participar en política o a ser parte activa de los gobiernos –amén de importantes excepciones, como la Reina Isabel I de Inglaterra, por ejemplo, pero este tipo de mujeres no pertenecía a la gran masa de población femenina de la que estamos hablando-.

Aunque el camino recorrido desde estas precarias condiciones hasta las del siglo XXI han cambiado, y algunas culturas desde aquellas épocas empezaron a reflexionar y a reconocerles derechos a las mujeres, el día de hoy hay países que no han cambiado en este aspecto y es cuando adquiere relevancia la necesidad de comprender que estos cambios y logros no han sido gratuitos.

En la ciudad de Nueva York, USA, en 1857 las trabajadoras textiles se manifestaron mediante una multitudinaria marcha por los barrios residenciales de los ricos, protestando por las miserables condiciones existentes: salarios por debajo del nivel de mínima subsistencia, jornadas de trabajo de más de 14 horas diarias y una carga laboral propia de esclavos.

En 1908 y en la misma ciudad, más de 40.000 costureras de grandes fábricas se declararon en huelga exigiendo su derecho a afiliarse a los sindicatos, lo que les era vedado por su género. Pedían además mejores salarios, disminución de la carga laboral, capacitación y eliminación del trabajo infantil. En esta huelga perecieron incineradas ciento veintinueve trabajadoras, en un catastrófico incendio acaecido en la fábrica Cotton Textile Factory, ubicada en la Washington Square, debido a que los propietarios de la Cotton las encerraron para que siguieran trabajando y no se unieran a la huelga. Ambos hechos, la protesta de 1857 y la muerte de estas trabajadoras en 1908, ocurrieron un ocho de marzo.

En Alemania, Austria y Dinamarca el Primer Día Internacional de la Mujer se celebra el 19 de marzo de 1911. Adicionalmente Alemania escoge esa fecha por que en 1848 el rey de Prusia incumplió la promesa de reconocer el derecho al voto a las mujeres. En Rusia se celebró por primera vez en 1913, pero esta se efectuó con mucha más fuerza y en contra de la oposición de los dirigentes políticos. En 1917, coincidencialmente, el 8 de Marzo el Zar Nicolás II tuvo que abdicar al trono y el nuevo gobierno provisional marxista reconoció el derecho al voto femenino.

En nuestro país la labor de mujeres excepcionales como la señora María Cano en pro de la defensa de los derechos de las personas, especialmente de las mujeres, le hace merecedora de un pedestal en nuestra historia; eso sin mencionar la decisiva participación de valientes mujeres en la lucha por nuestra independencia, a comienzos del siglo XIX, tales como Policarpa Salavarrieta (La Pola) quien murió fusilada por su lucha republicana a manos de las autoridades españolas instauradas por el “Pacificador” Murillo, o Manuelita Sáenz, quien incluso arriesgó su propia vida ayudando a fugarse al Libertador, en Bogotá. La llegada de las mujeres a la universidad en 1936, logrado en Bogotá por la señora Gerda Wenderstoff Restrepo a la Facultad de Ciencias de la Salud, o por la señora Bertha Zapata quien ingresó a estudiar Derecho en Medellín, causó un gran revuelo en los medios eclesiásticos, políticos y sociales, ya que las instituciones y las autoridades civiles y religiosas se oponían tenazmente.

En 1977 la Asamblea General de las Organización de las Naciones Unidas ONU, aprobó la Resolución 32/142 mediante la cual se proclamó oficialmente el día de las Naciones unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Aunque los tiempos han cambiado, son muchos los logros, reconocimientos y los derechos alcanzados, hay mayor respeto y dignidad y participación en lo laboral, político, gubernamental, en el sector educativo e incluso científico, hay que tener presente que aún en muchos países del mundo NO ES ASÍ TODAVÍA.

Además de todas las discriminaciones que todavía se dan en el mundo, continúan las inequidades de género, existen muchos prejuicios sexistas y el autoritarismo persiste con fuerza dentro y fuera del hogar. La pobreza (¡más de 260 millones de pobres en América Latina y más de 18 millones de pobres en nuestro país!) el desempleo, la violencia, la guerra, las necesidades básicas insatisfechas, la falta de cobertura de los servicios públicos y su deficiente calidad en muchos casos, la inexistencia o una mínima seguridad social, el fenómeno galopante de las migraciones, la cada vez mayor abstención y participación política, los desplazamientos forzados y en general, los problemas contemporáneos que nos afligen, afectan a las poblaciones y en especial a la mujer como sector poblacional muy susceptible. Por otro lado, es alarmante que cada vez más mujeres estén incurriendo en los comportamientos excluyentes y nocivos que antes se achacaban a los hombres, como el abandono del hogar, la infidelidad reiterativa, la promiscuidad sexual y lo peor, la mujer como agresora en casos de violencia intrafamiliar contra esposos e hijos. Es URGENTE y necesaria una reflexión frente a nuestra actual situación.

Por tanto, no todo ha de ser celebración sino también conmemoración de estos hechos luctuosos que no deben ser olvidados jamás, para que no se vuelvan a repetir.
No obstante, la alegría no debe desaparecer. ¡¡EL RECONOCIMIENTO SINCERO POR EL APORTE DE LA MUJER AL PROGRESO, LA FELICIDAD, LA ALEGRÍA Y AL AMOR DE CADA SER HUMANO, DEBEN SER SIEMPRE UN MOTIVO PARA CONTINUAR ADELANTE!!

¡Feliz Día, Querida Mujer!

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